21 de junio de 2026 · 6 min de lectura
Elige el formato equivocado y publicarás una foto borrosa o un archivo diez veces más pesado de lo necesario. La buena noticia: la decisión casi siempre se reduce a unas pocas preguntas sencillas. Esta guía repasa los cuatro formatos que de verdad te encuentras en 2026 — JPEG, PNG, WebP y AVIF — y cuándo gana cada uno.
El JPEG (o JPG) es el caballo de batalla de la web desde hace casi 30 años. Usa compresión con pérdida: descarta los detalles que tu ojo difícilmente notará para reducir el peso. Para fotografías — todo lo que tenga degradados suaves, tonos de piel o escenas naturales — logra un excelente equilibrio entre tamaño y calidad.
Sus debilidades: no admite transparencia y muestra artefactos visibles alrededor de bordes nítidos y texto. Nunca guardes un logotipo, una captura o un dibujo lineal en JPEG. Pero para una foto de vacaciones destinada a un correo o un blog, el JPEG al 70–80 % de calidad es difícil de superar y funciona en todas partes.
El PNG es sin pérdida: conserva cada píxel exactamente como estaba. Por eso es la elección correcta para logotipos, iconos, capturas de pantalla, diagramas y todo lo que lleve texto o bordes duros. Además admite transparencia, algo que el JPEG no puede.
El inconveniente es el tamaño. Una foto guardada en PNG puede ser de cinco a diez veces más pesada que la misma en JPEG. Usa PNG cuando necesites bordes nítidos o un fondo transparente, no para fotografías a todo color.
El WebP, desarrollado por Google, hace ambas cosas: tiene un modo con pérdida que supera al JPEG en torno a un 25–35 % con la misma calidad, y un modo sin pérdida que supera al PNG. También admite transparencia y animación.
En 2026 todos los navegadores principales son compatibles con WebP, así que es una opción moderna y segura para la web. Si quieres un único formato que sirva para fotos y gráficos manteniendo las páginas ligeras, suele ser WebP.
El AVIF es el más nuevo de los cuatro y el que más comprime — a menudo un 50 % más ligero que el JPEG con calidad comparable, con una gestión excelente de degradados y escenas oscuras. Admite transparencia, HDR y animación.
Los compromisos: la codificación es más lenta y, aunque la compatibilidad ya es amplia, algunos dispositivos y aplicaciones antiguos todavía no abren AVIF. Úsalo en la web cuando cada kilobyte cuente, pero conserva una versión JPEG o WebP de respaldo si tu público usa software antiguo.
Foto para la web lo más ligera posible: AVIF, con WebP de respaldo. Foto que debe abrirse en cualquier sitio: JPEG. Logotipo, icono, captura o cualquier cosa con transparencia: PNG, o WebP/AVIF sin pérdida para ahorrar espacio. ¿Sigues con dudas? WebP es el polivalente moderno.
Elijas lo que elijas, el archivo casi siempre es más pesado de lo necesario al salir de la cámara o la herramienta de diseño. Pásalo por nuestro compresor, elige el formato de salida y observa cómo baja el peso — todo ocurre en tu navegador, tu imagen nunca sale de tu dispositivo.